¿Qué es el HIFU?
El HIFU —ultrasonido focalizado de alta intensidad— es una tecnología que permite trabajar en diferentes capas de la piel para estimular la producción de colágeno y mejorar la firmeza.
Actúa en profundidad sin dañar la superficie cutánea, ayudando a tratar la flacidez de forma precisa, gradual y no invasiva.
No es un tratamiento estándar: la intensidad, la profundidad y las zonas de trabajo se adaptan según las características de cada piel y el objetivo del tratamiento.
¿Qué hace el HIFU por tu piel?
El HIFU 7D está orientado a mejorar la calidad y firmeza de la piel en diferentes zonas del rostro y cuello.
Tensa y reafirma la piel
Redefine el óvalo facial y la papada
Estimula el colágeno de forma natural
Poros más cerrados y piel más luminosa
Efecto inmediato + mejora progresiva en semanas
La mejora se aprecia de forma progresiva, con una evolución natural que continúa durante los meses siguientes.
Zonas de tratamiento
El tratamiento se puede realizar por zonas específicas o de forma completa, según la necesidad.

Tercio superior
Frente y contorno de ojos

Tercio inferior
Pómulos, líneas de marioneta y óvalo facial

Cuello
y escote

Facial completo
Cara, cuello y escote
Cada zona requiere un enfoque diferente en profundidad y energía.
¿Para quién está indicado?
Para personas que empiezan a notar pérdida de firmeza o cambios en la definición del rostro.
Indicado si...
Notas flachidez leve o moderada en rostro y cuello
Si el contorno del rostro ha perdido definición
Buscas una mejora progresiva sin procedimientos invasivos
Quieres resultados naturales
Cuándo se notan los resultados
El HIFU 7D no busca un cambio inmediato.
La mejora aparece de forma progresiva, a medida que la piel se va activando y regenerando.
Evolución tras el tratamiento
Después de la sesión
La piel se ve más luminosa y con mejor aspecto.
10 – 15 días
Empieza a notarse mayor firmeza.
Se activa la estimulación de colágeno.
15 – 30 días
El rostro se ve más definido.
Se suavizan líneas finas.
A partir de 3 meses
Se completa la fase de estimulación.
Es el momento de valorar la evolución y planificar si continuar.
Hasta 6 meses
La piel sigue mejorando de forma progresiva.
Frecuencia recomendada
En la mayoría de los casos:
2 o 3 sesiones al año, según evolución y necesidad de la piel.



